Sunday, August 29, 2010

Con musica de Leonard Cohen...


Creo que las letras de esta canción lo dicen todo...
... amor de madre...

Sunday, August 22, 2010

Rio Bravo

Talisman con 3 años

Ni idea de quien es la chica...
Aquí aún estaba en Cordoba...

Talisman en el '97

Monday, June 7, 2010

El hombre que susurraba al oído de los caballos...

Hace unos años, como ya escribí en un post anterior, nuestro camino se cruzó con el hombre que susurraba al oído de los caballos.
Talisman, por segunda vez, se había hecho daño a la mano derecha. Esta vez por mi culpa. Mi veterinario de siempre se estaba mudando a Estados Unidos y no me podía atender. Pánico. Qué hago? Empecé a buscar entre mis amistades caballistas, pero nadie sabía de ningún veterinario especializado en cojeras y ortopedía, como Fernando.
Como necesitaba algun producto, fui a la tienda de artículos equinos de Fuengirola (la única con precios aceptables en Fuengirola). El proprietario me conocía de la cuadra y, aún hoy, me pregunta por Talisman cuando nos vemos. Así que le comenté lo que pasaba y me dió el numero de dos veterinarios, socios, León y Guillermo, diciendome que si no podía uno, el otro me atendería. Llamé el primero, León; le expliqué la situación y me dijo que al día siguiente vendría a la cuadra.
Estabamos aun en Torremolinos; vino que eran las 19 horas; a oscuras; hacía frio. Vino con su socio. Visitó a Talisman, le hizo una ecografía y me dijo que tenía liquído de la cápsula sinoidal suelto por la articulación. Me preguntó si tenía paciencia y si me sentía capaz de curarle. Recuerdo que no estallé a llorar por casualidad, le dije que Talisman no tenía precio y que estaba dispuesta a hacere lo que hiciera falta para que volviese a andar bien.
La cura fue algo más rápida de la de la primera lesión. León me dijo que lo único que le hacía falta era reposo y alternar frío y calor local. Compré una bolsa de guisantes congelados y empecé a alternarle bendas de lana durante todo el día y, por la noche, media hora de hielo en loco. ¿Porque los guisantes congelados? Jejeje porque son sueltos y se adaptan a la forma cilindrica de la pata/mano de un caballo.
Unos meses después, León le hacía otra eco y le daba el alta medica a el y la enhorabuena a mi.
Un par de años despues, fue León quien me aconsejó la cuadra de Cristobal y Lazaro donde estamos ahora.
Verle trabajar con Talisman era un placer, la forma en que le hablaba para que se confiara y ver como Talisman le escuchaba y se tranquilizaba era una gozada. La combinación León-Lazaro era lo que hacía irme de vacaciones tranquila.
Ahora necesitamos las vacunas y la desparasitación anuales... el teléfono de León está desconectado porque hace meses que no trabaja. Está enfermo. No sé lo que le afecta. Desde aquí, en el más grande casi-anonimato, te mando mis mejores deseo para que te recuperes pronto. Te queremos León!

Wednesday, May 26, 2010

Empezando el paseo a tres...

Para los que no se creen que mi marido viene a correr con nosotros... Siento la calidad del video: grabado con el movil mientras que Talisman camina a paso más bien rapidito... Así que se nota el meneo...

Tuesday, May 25, 2010

Talisman y su inesperada merienda

Escribe Talisman...

Hoy, a la hora de comer de los humanos, ha venido mi mamá... casi nunca viene a esa hora, y si viene me pega un achuchón, me dice que me quiere, me cepilla y se larga de vuelta al trabajo. Hoy, pero, no venía sola. Iban con ella un chico y una chica... no sé quienes eran... no me los presentó. Me sacó de mi box y ellos empezaron a decir lo guapo que soy. Luego la chica morena sacó de una bolsita unas cosas enormes, marron oscuro, que olían a gloria.
No sé bien lo que le pasaba a esa mujer, parecía asustada... pero de qué??? Ni idea.
Rompió una de esas cosas y, timidamente, me la ofreció.
Una ALGARROBA!!!!!!!!!! Yuppie!!!!!!!!!!!!!!!
Pero qué le pasa a esta mujer que no se queda quieta para que pueda comer de su mano? Nada que se le cae todo y mi mamá me la tiene que dar.
El chico parece algo más atrevido. Jejeje claro! Es un tío!!! (palabras de cordobés) Pero no puede el tampoco y se le caen. Venga hombre que no he mordido a mala leche nunca a nadie... solo unos pellizcos en el pompis de mi mamá cuando me peina, pero son para decirle que la quiero. Ella lo sabe y se rie cuando me regaña.
Me quereís dar esas benditas algarrobas? Jaja mira como recula la morena si me acerco... y como chilla jijijiji
Al parecer ya no hay más... lastima, con lo que me gustan. Entonces ahora podemos salir e ir a ver a la guapa del campo de fútbol? Parece que no... mi mamá lleva tacones y los tres tienen que volver a trabajar. Con lo bien que se está aquí... vosotros os lo perdéis...
De todos modos, gracias de la visita, volved cuando queráis.








Sunday, May 2, 2010

FELIZ CUMPLE TATO!!!!




Y si fuera ella...

Y esta es "la novia" de Talisman. Es una yegua que vive en una cuadra cerca del viejo campo de fútbol al lado del río. Sus dueños la dejan allí a pastar con sus "doncellas", al cabo de un tiempo le crece la barriga, desaparece un mesecillo y vuelve a aparecer con un potrito... Pero cuando Talisman y "la bella" se ven... corren a saludarse relinchando como locos. Obviamente, hoy que iba a grabarlos, ella nos ha olimpicamente ignorado. Pero sigue siendo guapa.

piropos para la bella del río

Monday, April 26, 2010

Sunday, April 25, 2010

Se acercan los 20...


Han pasado algunos años desde que llegamos en la cuadra de Lázaro y Cristóbal. Talisman es feliz y no aparenta sus años. Yo me puedo ir de vacaciones 2 semanas tranquilamente... Así empiezan mis viajes, más u menos frecuentes.

Hasta hace un par de años, cuando conozco a mi marido. Lamentablemente, el no puede montar ya que nunca ha aprendido y su espalda no se lo agradecería. Pero es un formidable corredor. No hay fin de semana que no se venga a la cuadra conmigo, para salir de paseo con Talisman lo largo del río. Yo en la montura y el haciendo jogging.

Las primeras veces, Talisman le miraba de reojo como diciendo "y este chalado qué está haciendo?", aceleraba el paso y Fumi corría más rápido para no quedarse atrás. Bajo los ojos incrédulos de los pocos con los que nos encontrámos, los dos coren juntos... Talisman poco a poco se fue acostumbrando y ahora no galopa como una bala: le mira y le espera. Generalmente. Hay veces que necesita ir y Fumi aguanta la carrera unos 500 metros y para. Talisman se da cuenta y para también. Se han convertido en buenos amigos, y tanto que da gusto verlos desde la montura. (nota para mi misma: tengo que sacarles un video cuando se desafían de esa forma).

Bueno, el próximo domingo el nene cumple 20 años. Es una edad importante, ya empieza a ser un viejecillo, pero está en esplendida forma, gracias al Cielo, y su cachito de tarta de zanahorias no se la quita nadie!

Sunday, April 11, 2010

La nueva cuadra


La nueva cuadra estaba al otro lado del monte, pegada al río que lleva a Fuengirola. Me la aconsejó León, mi veterinario. En coche se tardaba unos 15 minutos. Decidí hacer la "mudanza" de todas sus cosas en 1 día casi entero.


Era el 1 de Mayo de hace unos 7 años (creo), perdí la cuenta del tiempo. Cargué el coche con los trastos de limpieza y medicamentos varios y lo llevé a la nueva cuadra, seguida por mi madre con su coche. Dejé el mío allí y me fui a comer a casa. Por la tarde, puse una manzana y un botellín de agua en una mochila y mi madre me llevó a la cuadra vieja. Ensillé, chequeé el camino con alguien que lo conocía y me puse en marcha. Tenía que ser una marcha de un par de horas como mucho...


Talisman estaba feliz de ir a la aventura. Parecía que sabía que se iba para siempre de aquel sitio que no le gustaba. Caminaba con paso firme, la cabeza alta mirandolo todo con curiosidad y atención y al mismo tiempo relajado, meneando el mosquero como buen caballo "entregao".


De aquel largo paseo he aprendido una gran lección de vida: nunca le preguntes a un argentino por el camino. En la cuadra vieja, había un hombre muy amable, Horacio, que trabajaba también en la nueva cuadra. Así que pensé que sería buena idea preguntarle, que seguramente sabría indicarme el camino mejor pasando por el monte. Bueno, tenía que haber sido una marcha de 2 horas... resultó ser de 4 horas!!!!! Menos mal que el tiempo era bueno y no hacía frío...


Llegamos a la cuadra de Lazaro y Cristobal, padre e hijo uno más amable que el otro. De inmediato tuve la sensación que mi nene iba a estar como un rey. No me equivocaba. De inmediato empezaron a tratarle como a un caballo "de casa", como a uno más de la familia.


Desde que Talisman vive allí, es otro caballo: más tranquilo, más guapo, más gordo :-)))), más entregao. Vale que está también más viejo, pero su temperamento sigue siendo el mismo: es el rey.

Saturday, April 3, 2010

El nuevo siglo...


Pasaron un par de años más u menos tranquilos en los que Talisman iba entregandose muy poquito a poco. La gente que nos rodeaba no se podía creer que había conseguido sacarle de ese bache y cada vez que nos veían, me preguntaban por como estaba. Luego le decían con una caricia que había sido un caballo afortunado, que si hubiese tenido otro dueño, ya estaría muerto.


Había recuperado mi caballo por completo, lo único con lo que tenía que tener cuidado era de procurar que estuviese siempre herrado en el momento correcto, con herraduras a huevo y que llevara suportes en las manos. De esa forma, ayudaba a no ejercer demasiado "éstres" en los tendones a la hora del ejercicio.

Cuando decidí quedarme con Talisman, me hubiera gustado enseñarle todo lo que podía de Doma Clásica y Vaquera y quizás llevarle a algun concurso. Para poder llevar a un concurso de doma un caballo, hacen falta horas y horas de entrenamiento, el caballo tiene que estar en perfectas condiciones físicas. Trás esa lesión, decidí que Talisman no pasaría por eso: no arriesgaría otra lesión peor que esa para ir a vacilar en alguna competición. Además yo no soy tipo de concursos. Así que seguí enseñandole unas cosillas, pero nunca más hice hincapié en los ejercicios de doma. Me volqué más en largos paseos en la orilla del mar, en el campo, por el monte... Solos o en compañía de un amigo y su yegua.

Al cabo de esos dos años, lamentablemente, mi vida cambió. Encontré a una persona muy mala y no lo supe ver a tiempo. Uno de esos tíos cobardes que se dedican a los malos tratos psícologicos ya que no tienen siquiera el valor de enfrentarse fisicamente con otro ser humano. Uno de esos cretinos que no tienen el valor de pegarte una bofetada y le pegan puñetazos a un gatito de 8 meses rompiendoles los dientes. Uno de esos impresentables que mantienen una relación (poniendo cuernos) amenazandote de matar al gatito y al caballo, y cuando la relación termina (gracias a Dios), ya que no le contestas al telefono, te amenazan con ir a tu casa y prenderle fuego...

En fin, todo esto para decir que durante algo más que un año estuve algo alterada de nervios y Talisman lo notaba. Era inaguantable... y con la fuerza que tiene... Había llovido durante un par de semanas y el picadero y el campo estában encharcados, así que una tarde decidí no montar y soltarle para que se estirara un poco. No le dí cuerda antes y le solté así sin más. Maldito el momento! Tropezó en un charco y se volvió a doblar la mano. Quería hacerme hara kiri. Fernando, el veterinario salía al día después para Texas y no volvería hasta dentro de unos años...

Lo dejé en reposo unos días mientras buscaba otro veterinario. Finalmente, en la tienda Arteequs de Fuengirola, el dueño me dió el numero de dos veterinarios: Leon y Guillermo. Aun ni coozco sus apellidos, pero esos números de telefono no se borran de mis agendas. Vinieron inmediatamente. Le hicieron una ecografía y la diagnosis fue feilla. Ruptura de la cápsula senoidal de la misma mano que se haía lesionado antes. Ahora si que me quería suicidar. Leon me dijo que no era moco de pavo, que pero se podía curar con mucha paciencia. Le dije que no me importaba cuanto tiempo ni cuanto me costaría. Lo único que quería era sacarle adelante. Leon resultó ser otro máquina... Me entendió perfectamente y me dió una cura maravillosa: alternar calor y frío y darle reposo. Así que le mantenía la mano vendada y por la noche le hacía aplicaciones de bolsas de guisantes congelados.

En un par de meses conseguimos una muy buena recuperación. Seguía con las herraduras a huevo y los protectores. Mientras tanto, cambié de cuadra por una más cercana a casa, pero esa nefasta relación seguía, mis nervios estabán como cuerdas de violín y Talisman estaba cada día más imposible. Finalmente, rompí y Talisman se relajó.

Friday, March 26, 2010

Los primeros meses juntos...


Vivía en Marbella y Talisman estaba en una bonita cuadra en Torremolinos. Iba todos los días a montarle, después del trabajo, directamente sin pasar por casa. No me costaba ningún esfuerzo ya que el sueño de una vida se acababa de realizar.

Talisman era (y es) tan fuerte y nervioso que era difícil mantenerle a raya. Era imposible cansarle, por mucha cuerda que le diera antes de subirme a la montura, y por mucho que le dejara correr. Así que hablé con Antonio y le pedí que le montara el un par de veces por semana, antes que yo llegara del trabajo. Pensaba que así se calmaría un poco, pero me equivocaba: estaba cada vez más fuerte y cabreado con el mundo.

Le sacaba al campo y se asustaba de todo. Yo me ponía nerviosa y el lo notaba. Un círculo vicioso. Así que intenté tranquilizarle cantandole. Sí. Yo. Cantandole. Le cantaba las viejas canciones napoletanas, "serenate" que me estrujaban el corazón pensando en mi País. Cuanto más le cantaba, más notaba como sus orejas se giraban para escucharme y sus pasos eran menos nevroticos. Así que el cante "fronda 'e limone" de "Scapriccatiello" me ayudó a quitarle los miedos a las bolsas de basura y los coches. Primer logro.

Talisman se iba poquísimo a poquísimo entregando, iba cogiendo confianza en mi y demostraba no apreciar el ser montado por otras personas. Hombre o mujer que fuera.

Una tarde que le tocaba se montado por Antonio primero, llegué a la cuadra y le preparé para salir. Noté que cojeaba. Pregunté si había pasado algo y me dijo Antonio que había salido muy fuerte, quizás se había doblado una mano, pero que no me preocupara. Al día siguiente no cojeaba... pero al otro día sí.

Siguió cojeando a días alternos y no sabía que hacer. Finalmente unas semanas despúes, me decidí a llamar un pareja de jovenes veterinarios (Fernando Arigón y Montse). Les hicieron un montón de pruebas y el resultado me dejó de hielo: tenía cortes en 3 tendones de la mano, por un total de 3 centímetros. Era casi impósible salvarle. Tenía 6 años y medio, toda la vida por delante y no estaba enfermo. Jamás habría dejado de ayudarle a ponerse bueno de nuevo. Nadie creía en lo que el buen Fernando me iba aconsejando, todos me decían que era un caso perdido, que nunca habría vuelto a caminar, que era mejor lo dejara perder, estaba malgastando mi tiempo...

Mañana y tarde le ponía una arcilla (Tendilax) envolviendole la mano primero en plastico y luego con una venda normal. A la tarde, le quitaba la venda y le ponía ducha fría. Y otra vez el Tendilax. Mientras tanto reposo absoluto. Casi cada mes Fernando le hacía una ecografía y en poco tiempo Talisman cicatrizó. Así pude empezar a hacerle pasear 5 minutos al día durante 1 semana. Fernando volvía y me daba permiso para 10 minutos en la segunda semana; luego 15 minutos, y 20 y 25... En esos meses de paro total, me compré un librito sobre como masajear a los caballos. Al pobre le hacía de todo, nunca ha estado tan limpio y tan manoseado en su vida como en esas semanas.

Fernando vino a la sexta semana para la ecografía y para verle caminar. A los 15 minutos me dijo ponerle la montura. Se la puse y me dijo: "te lo aguanto y te subes?". Le dije, casi indignada, que no hacía falta que le aguantara, que confiaba en mi caballo. Recuerdo perfectamente que puse el pie en el estribo y el giró la cabeza para ver lo que estaba haciendo, entendió que iba a subirme y se quedó quieto. Lentamente me subí y me asenté en la silla. Recogí las riendas rezando a todos los dioses para que no hiciera el loco como de costumbre: sabía que si cometía un error me jugaba su vida. Dió un paso y salió en passage, bajo los ojos incrédulos del veterinario. Lo paré inmediatamente aterrorizada y lo puse al paso. Fernando no podía abrir más la boca por el magnifico passage que Talisman nos había ofrecido a todos. Yo lloraba de la emoción.

Así estuvimos el siguiente mes, al paso y muy tranquilos durante 30 minutos al día. La rehabilitación duró 9 meses. Meses en los que Talisman y yo comprendimos que eramos más que Caballo y Jinete. Erámos amigos.

Friday, March 19, 2010

¿Porqué los españoles?

Todo empezó cuando en Fieracavalli (Verona) vimos la representación de la cuadra Los Ojos Azules, del Conde Guido Guidi, de Parma. Aquello me impresionó de verdad, y mi madre me regaló dinero para poder ir a esa cuadra, durante las vacaciones para aprender la doma clásica. Era una adolescente... y ellos no tenían programas para dar clases de esa forma. Así que me tuve que esperar.
Otra vez en Fieracavalli (la primera semana del mes de noviembre de cada año, durante 4 días, en Verona, merece la pena). Esta vez era 1993. Con mi fiel amiga Elena, nos estabamos paseando por todos los rincones de la feria cuando vimos un puesto de sombreros de todo tipo. En el norte de Italia, en invierno hace frío, y un gorro siempre viene bien. Había uno negro, parecía un sombrero cordobés. No me pude resistir y me lo llevé puesto. Continuamos nuestro paseo, cuando un hombrecillo, más feo que pegarle a un padre, montado en un estupendo caballo tordo, rodeado de gente, me llama en una especie de italiano y me dice: "niñaaaaa!!! Llevas un sombrero cordobés! ¿Te gustan los caballos españoles?".
Ese hombre menudo y gracioso era Ventura Suarez Fernández, un sevillano afincado en un pueblecillo cerca de Como que importaba y domaba caballos españoles para luego venderlos a precio de oro a los italianos pijos. Me invitó a ir a su cuadra un fin de semana; vivía a 200km, pero fui. Era mi ocasión.
Empecé así a aprender algo de doma clásica. Muy poco. Empecé a ir un fin de semana al mes, teniendo verdaderos cursos intensivos... conocí a una persona que no tenía que haber conocido y al poco tiempo me mudé a España. Mi proposito era el de tener MI caballo español. Cosa que en Italia era impensable, dado el coste para mantenerlo bien en una cuadra.
Con mis padres y los perros nos mudamos a España. Era noviembre 1994...

Thursday, March 18, 2010

Mis comienzos...

Desde que tengo memoria, los caballos han sido el centro de mi atención. Recuerdo que, en casa de mi abuela, cabalgaba como podía mi cama, jugando a algun episodio de la serie "Sandokan, el tigre de Malaysia". Ahora que lo pienso, algunos de los estilos del Pencak Silat vienen de Malaysia... Enfin, que no tengo bien claro si yo era Sandokan galopando al rescate de La Perla de Labuan o si personificaba La Perla de Labuan anelando la ayuda de Sandokan. Lo seguro es que, en mi fantasía, cabalgaba un magnifico caballo blanco. Recuerdo a mi tía, la zia Lella, que, antes de enfermar oficialmente, me dijo: "algún día te regalaré un caballo". Pensando de se trataba de uno de juguete, le pregunté y me contestó que no sería de madera, sino uno de verdad. La zia, poco después, murió en esa misma cama donde yo jugaba a cabalgar en la jungla del Sur Oeste Asiatico.

Algunos meses antes de cumplir los 6 años, mi padre decidió llevarme a una escuela para aprender a montar. En un principio, Katia, la maestra no quería, ya que la edad minima legal para empezar era de 6 años y yo no los había cumplido todavía, pero al ser bastante alta y tan emocionada con poder al fin aprender, accedió a aceptarme en su clase.

Me tenían que subir al lomo de Selvaggia, una vieja yegua castaña que Dios solo sabe a cuanta gente había enseñado a montar. Mis pies casi no llegaban siquiera al costado de ella: la montura era más larga que mis piernas. Tenía que parecer un monigote lo alto de Selvaggia! Estaba, como siempre, veraneando en la casa de la playa de mi abuela, en Viareggio, y ese verano poco me importaba ir a la playa: lo que quería era que los días que no tenía clase pasaran rápido.

Pasaron los años y mi pasión no mermó, al contrario, se hizo cada día más fuerte. Mi madre tuvo una caída muy fea en la que se fracturó un hombro. Aún no ha recuperado completamente la movibilidad de la articulación. Desde entonces sufre cuando me ve montar. El verla caer malamente, no me asustó ni me hizo planear ni un momento el hecho que la equitación podría ser un riesgo. Seguí.

En 1979, Rocco, el maestro de la cuadra donde iba, decidió que había llegado el momento de enseñarme a saltar. Aquel día estaba muy cansada, no recuerdo el porque, terminé mi clase normal y como premio Rocco me explicó como enfrentarme a un obstacúlo. Salté 3 veces, muy bien. Al cuarto obstacúlo... no recuerdo nada... la imagén que tengo es en blanco y negro, sin sonido, sentada en la cuadra y Rocco dandome un vaso de agua. Poco después estaba otra vez en la montura, ya veía los colores y oía a Rocco diciendome de deslizarme hasta tocar el hombro del caballo. Luego estaba en el coche de mi madre (pálida como un muerto) preguntandole por lo que había pasado. Por lo visto, se me olvidó apretar las rodillas y salí sobrevolando la cabeza del caballo. Aterrizé de cabeza. Dormí las 24 horas siguientes y al despertar ya estaba lista para volver a montar.

Los años pasaron, las caídas se repitieron. Algunas graciosas, otras estupidas. Participé en 3 cursos de verano con una amiga, Valentina, de 15 días cada uno. Lo pasabamos bomba: durante 2 años fuimos a Viareggio, en la misma cuadra donde había aprendido. Katia ya no estaba. Selvaggia había muerto hacía años. Mi abuelo, en aquel entonces aun compos sui, vivía en la ciudad y venía a verme todos los días. Que vibora era yo! Le saludaba y pasaba olimpicamente de el. Ni me sentaba a comer con el.

Con 14 años pasé el examen para "patente A2", un "permiso de conducir" que daba la posibilidad de participar en Cross Country y Caza al Zorro. Fue un curso muy interesante: daba nociones teóricas de como cuidar a un caballo, morfología, anatomía, primeros auxílios, practica, entretenimiento de los utensilios. Enfín, daba los conocimientos básicos que cada proprietario debería de tener. Seguí montando al estilo inglés hasta los 23 años, cuando entré en contacto con el mundo del caballo español.

¿Como? ...

Wednesday, March 17, 2010

Así empezó...

Talisman I de Martinez Boloix, hijo de Laborioso por Ocurrida. Nacido en Córdoba el 2 de Mayo de 1990 en una de las mejores ganaderias. Tordo vinoso. Noble, valiente y fuerte. Se crió hasta la edad de 3 años libre en la Sierra, con su madre y unos cuantos caballos más. Luego le cogieron y a fuerza de palos (se supone) le enseñaron a no confiar en la gente.

Al poco tiempo, encontró un niño que lo compró. Era un chico que, en aquel entonces, poco sabía de caballos, pero el padre le compró dos. Del mismo pelo, de la misma estatura. Uno bueno como el pan y el otro... Talisman.

El niño no se atrevía a montarlo, porque era muy nervioso. Por las palizas, temía muchas cosas. Era poco más que un potro y solo aguantaba la montura y el jinete. No sabia siquiera galopar de forma segura, ni para el ni para el jinete. El niño le tenía miedo y no se atrevía ni a entrar en su box para limpiarlo. Los expertos de la cuadra donde estaba, le llamaban (y le siguen llamando, acordandose de esos tiempos) "el hijo puta".

Un día, lo caballos que yo montaba, se los llevaron los dueños a otros lados y Antón, el jefe de la cuadra, me dijo que, si quería y se tenía agallas, podía montar Talisman. Tenía 6 años y fuerzas y ganas de correr. Dije que si, que no le tenía miedo, que podría con el caballo. Me dijo de sacarle solo al trote y de cansarle, si fuera posible.

Le saqué de su box. Le cepillé. Le puse su montura. No paraba de hablarle, ya que sabía que no era moco de pavo. Le dí un poco de cuerda y me subí. Desde luego que no era cosa fácil. Cada dos por tres, Talisman intentaba salir al galope loco que tenía: completamente tumbado en las curvas y sin frenos.

Le monté un día y otro día. Al tercer día, Antón me dijo que el dueño le vendía: necesitaba dinero y el niño no lo quería ni ver, le tenía miedo. Hablamos de precio y un par de días más tarde le entregué el dinero en metálico. No era poco, pero por el potencial que tenía el caballo me pareció una ganga.

Era principio de junio de 1996 cuando nuestra historia empezó oficialmente.

Para mi Talisman